viernes, 14 de julio de 2017




AHÓRRATE EL DOLOR, NO TIENES MODO
de convencer al mundo de tu huida
hacia aquellos placeres
donde te desangraste.
Los inviernos se siguen sin descanso,
trazan la soledad de tantas horas
como heridas, imponen
sus manos en tus sienes tumefactas.
Ahora no hay dulzor para más noches.
Ese fin al que nunca renunciabas
por mantener abierto tu desvelo,
ya diluyó sus límites
en un gozo transido,
negándote el amor interminable
después de la amargura.
Los inviernos alivian
el paisaje febril que te rodea,
pero no es suficiente
para alejar del mundo tu partida
hacia el delirio donde agonizaste.


                                            (de MÍNIMO SOL DE INVIERNO, 2006)

Lienzo de Odilon Redon

jueves, 13 de julio de 2017






























DETRÁS DE LA HOJARASCA
resuena el día triste
en que los pasos pierden
su senda por el parque,
día herido de otoño
sobre todas las frondas.
Un surco en el silencio
traslada a quien persigue
sus ecos al olvido,
tocándose de nubes
cuantos cielos se abrían
en su interior, cayendo
del árbol de la vida
hasta hacerse terrizo.
Detrás de una hojarasca
desconocida, late
el origen del viento,
mientras alguien se hunde
con la lluvia en sus propias
e invisibles pisadas.


                                           (de TEMPO DE VUELO SOSTENIDO, 2004)

Lienzo de Dorothy Denmon

miércoles, 12 de julio de 2017






























            RASTRO,  1

 
Un farol alumbraba
el zaguán de paredes
encaladas y frías, cuando eran
las diez de cada noche y cada eterno
ritual entre novios clandestinos,
tras haberse cerrado los portones.
A pesar de aquel tiempo,
la vecindad vivía
velando, sin saber el día ni la hora,
para que no la hallasen
ajena a todo. Pero
la historia sucedía de modo diferente,
ejecutando suertes de esperanza
en las afueras grises,
inconfundible y nueva,
mientras aquel zaguán se revestía
de ojos que prestaban sus brillos al farol,
aunque nadie encontrara
la manera de amar sin esconderse.


                                                    (de DOS LENTAS SOLEDADES, 2002)

martes, 11 de julio de 2017





























KINDERTOTENLIEDER, de Gustav Mahler

 
No elegiste el trazado de los otros.
Si descender de ti era difícil,
más lo fue la subida
que impuso tu esperanza.
Los otros, unos niños por entonces,
venían a poblar nidos ajenos,
sonrosaban el aire
volando en la plazuela.
Pero tu realidad creció distinta,
unida a lo profundo, sin un marco
de sábanas bordadas,
de canciones de cuna.
No mudaste la suerte por capricho.
Aquellos niños desaparecieron
como los ruiseñores
de tu hosca arboleda.


                                                      (de TU LUMBRE AJENA, 2001)